Los padres serán informados pero no podrán impedir que sus hijas aborten

Las ministras de Medio Rural, E. Espinosa; Sanidad, T. Jiménez; Vivienda, B. Corredor e Igualdad, B. Aído, tras el pleno de ayer (Efe).
@José L. Lobo.- 27/11/2009 06:00h
Las jóvenes de 16 y 17 años que quieran interrumpir su embarazo no necesitarán autorización de sus padres, pero éstos tendrán derecho a ser informados antes de la intervención. Así lo han asegurado a El Confidencial fuentes socialistas, que admiten que el Gobierno busca ya una fórmula que permita notificar con antelación a los padres o tutores de una menor su decisión de abortar sin que ésta se sienta presionada o incluso amenazada para que cambie de opinión.
El proyecto de reforma de la ley del aborto, que ayer inició su tramitación parlamentaria en el Congreso, pretende equiparar la interrupción voluntaria del embarazo con el resto de prestaciones sanitarias, rebajando a 16 años la mayoría de edad necesaria para que una persona tenga plena capacidad de decisión sobre su maternidad. La ley de autonomía del paciente de 2002, aprobada por el Gobierno de José María Aznar, elevó ese listón hasta los 18 años sólo en tres supuestos: los ensayos clínicos, las técnicas de reproducción asistida y el aborto. Esa limitación quedará eliminada si la reforma que ahora empieza a debatirse en el Parlamento sale adelante sin modificar una sola coma.
El PSOE cuenta con apoyos suficientes para que el proyecto de ley sea aprobado tal y como fue remitido al Congreso por el Gobierno, lo que permitiría a las menores de 16 y 17 años abortar no sólo sin autorización de sus padres, sino incluso sin el conocimiento de éstos. Durante el debate celebrado ayer -en el que fueron derrotadas las enmiendas a la totalidad presentadas por el PP, Coalición Canaria, UPyD, UPN y seis diputados de CiU- los socialistas sumaron a sus votos los de todos los partidos de izquierda más los del PNV, suficientes para superar con holgura la barrera de la mayoría absoluta necesaria para impedir que el proyecto fuese rechazado.
Pero el problema del Gobierno es que el proyecto -y especialmente la rebaja a 16 años de la mayoría de edad para abortar sin autorización ni conocimiento paterno- no sólo provoca un fuerte rechazo en los partidos conservadores, que representan a la mitad del electorado; también en las propias filas socialistas ha causado una honda división interna, aunque son muy pocos los que han expresado en público sus discrepancias. Para evitarlo, José Luis Rodríguez Zapatero está dispuesto, según las fuentes consultadas, a negociar una enmienda que reconozca el derecho de los padres a ser informados.
Relaciones conflictivas
"No va a resultar fácil encontrar una solución que contente a todos", señaló ayer a El Confidencial la portavoz del PSOE en la Comisión de Igualdad del Congreso, Carmen Montón, "porque algunas relaciones entre padres e hijas son tan conflictivas que aquéllos podrían coaccionarlas, o algo peor, para evitar que aborten". "Estamos dispuestos a ceder para que los padres sean informados", añadió, "pero aún es pronto para saber cuál será la fórmula que se aplique". La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, se comprometió ayer a buscar "un punto de equilibrio" sobre este asunto durante la tramitación parlamentaria, pero rehusó ser más concreta.
Las fuentes socialistas consultadas señalan que una de esas fórmulas podría ser la que propone el PNV, partidario de que sea el centro sanitario donde la joven se someta a la interrupción del embarazo el que informe a los padres. Los nacionalistas vascos, que han presentado varias enmiendas parciales al proyecto de ley, exigen que la notificación o comunicación a los padres se incluya también en el expediente médico, algo a lo que, en principio, los socialistas no se oponen.
El PNV, sin embargo, ha trazado otra línea roja que no parece dispuesto a traspasar, y que puede dificultar enormemente el amplio consenso que persigue el Gobierno. Su portavoz en el Congreso, Joseba Agirretxea, calificó ayer de "irrenunciable" el objetivo de que la futura ley incluya la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios "como un derecho al que poderse acoger con todas las garantías legales y jurídicas".
AGR***
--Es obvio que tienen prisa por hacer esta ley del aborto, aunque la denominen como quieran cuanto antes, quieren apuntarse ese tanto, el único que les lleva a demostrar su prepotencia y el más mínimo respeto por las personas y la vida.
A eso se le llama dictadura, prepotencia y falta de respeto por el ser humano.
¿Para que seguir?
Han perdido el horizonte de la realidad, y les importa nada la opinión de los electores, si no se atreven hacer un referendum sobre algo tan importante como es la vida , y saben que incluso los suyos, no lo permitirian.
Como antes se ha dicho mejor dejar pasar el tiempo, estos tienen que caer cuanto antes y esperemos por la puerta de atrás.Y a quien corresponda, que mire muy bien, con cuanto dinero se vá cada uno antes de abandonar .
Pero lo que está haciendo Mariano Rajoy con el silencio, es escándaloso, acata una dictadura a sabiendas que hace este desgobierno atacando directamente la Constitución, sin que mueva un dedo, y nuestro rey, lo consiente.
Apaga y vámonos, no sé como se terminará todo esto, pero al parecer, bastante mal......Solo hay que ver las declaraciones de la prensa catalana, "todos unidos", para tapar las verguenzas de los gobernantes, con tal de seguir recibiendo las subvensions a sus empresas.
¿Alguien se acuerda de la prensa amarilla? Pues ésta todavía peor.La dictadura tiene rienda suelta en España, por todos los rincones, y en Cataluña, más si cabe.
¿De que sirve avisar a los padres que las hijas abortan, si éstos, no tienen el derecho de oponerse?
ANGELINA GOMEZ RUEDA
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada